lunes, 10 de junio de 2013

MEZCLAR EL MORTERO




Se prepara por mezcla de cemento o cal, arena y agua.

LA ARGAMASA

Los morteros de cemento son muy resistentes; se endurecen rápidamente y no tienen plasticidad (son difíciles de colocar); al secarse, son impermeable y se fisuran con facilidad. Los morteros de cemento pueden utilizarse para empotramientos.

Los morteros de cal se caracterizan por su gran plasticidad; son gruesos, untuosos y fáciles de realizar. Al secarse,  son permeables al agua y desmenuzables. Los morteros de cal eran antiguamente lo único que se usaba en construcciones. Son aconsejables para la unión de ladrillos para los muros o para pequeñas obras.

Los morteros bastardos son una mezcla de cemento y cal. Se conjugan las cualidades -y los defectos- de las dos argamasas; son a la vez plásticos, untuosos y resistentes. Son los que se utilizan con más frecuencia
para la unión de ladrillos.


MORTEROS DE TODOS LOS COLORES

Para el enlucido de ciertas juntas decorativas, puede necesitarse un mortero coloreado. Para ello se añadirán colorantes en el momento de la preparación. Son productos que se pueden dosificar según la intensidad de color deseada. Para obtener estos colores con mayor facilidad es preferible utilizar cemento blanco.

 

LA ARENA PARA PREPARAR MORTERO

Los granos de arena están destinados a dar cuerpo.  Y consistencia al mortero. Se deberá utilizar arena fina y muy limpia, es decir sin rastros de tierra o barro. Si se tiene dudas sobre la limpieza de la arena, limpiarla con agua. La mejor es la arena de río, fina y limpia. También se puede utilizar arena de cantera.

Por el contrario, la arena de mar no se puede usar debido a su salinidad (a menos que se haya lavado repetidamente con agua dulce).

 

LA DOSIFICACIÓN DEL MORTERO

Esto depende del destino del mortero, y de la resistencia exigida. Un mortero basto con una gran cantidad de arena, comporta menos resistencia que una mezcla con una importante proporción de cemento.
Las dosificaciones pueden ser las siguientes:

Para 1º Kg de cemento/cal:

1.- Paredes de no cerramiento (ladrillos, piedras o bloques) de 20 a 25 % arena

2.-Paredes de cerramiento(ladrillos o bloques) de 15 a 20% arena

3.-Ladrillos huecos 30% arena.

Para los revestimientos las cantidades de arena pueden ser superiores, ya que no necesitan tener unas cualidades particulares de resistencia mecánica; la capa de enganche del revestimiento debe tener una buena dosificación de cemento para que se adhiera bien. Las capas de revestimiento serán mucho más desmenuzables.

Para las capas protectoras se necesitará un mortero muy resistente: mucho cemento o cal. Mezclamos normalmente 10 Kg de cemento con 10 litros de arena.

 


¿DÓNDE SE MEZCLA?

Para cantidades poco importantes (destinadas a los empotramientos o a pequeños trabajos de reparación), el mortero puede, como el yeso, mezclarse en el cuezo. Utilizar un cuezo de material plástico bien limpio.

La mezcla sobre una superficie debe dejarse para los trabajos importantes: construcción de muros o paredes. Se debe escoger una superficie plana y limpia para que e material no se llene de tierra, lo que debilitaría su resistencia. Lo más fácil es colocarlo en el suelo sobre un trozo de plástico espeso (para evitar que se salga). Existen también grandes cubetas planas de material plástico, muy prácticas, que permiten mezclar grandes cantidades.

 

LA MEZCLA DE LOS COMPONENTES

Verter la arena y el cemento (o la cal). Efectuar la mezcla con ayuda de una pala (o un paleta si es poca cantidad). Para que el mortero sea homogéneo, los dos componentes deben estar perfectamente mezclados. Es preferible pasarse mucho rato removiendo. Formar un cráter en el centro del montón.

Verter el agua en la mezcla (agua clara y limpia). Pastar la mezcla haciendo que e material caiga poco a poco de las paredes al interior del cráter. Cuando se haya cubierto toda el agua, remover bien con la pala para que el agua penetre perfectamente en todos los componentes.

Según el tipo de argamasa utilizada, el tiempo de fraguado varía. Pero piensa que se dispone de una media hora después de realizar la mezcla para colocarla.

 

LA DOSIFICACIÓN DEL AGUA EN EL MORTERO


El mortero debe ser untuoso y no granuloso; debe aguantarse en la paleta sin pegarse. La dosificación del agua es cuestión de experiencia. Hay que comenzar echando menos agua de lo necesario, y agregarla poco a poco. Hay que sobredosificar la mezcla de agua, por ejemplo, para la capa de acabado de los suelos cimentados, o para el rejuntado de los adoquines o las baldosas del suelo. Un mortero con demasiada agua puede contraerse al secarse, mientras que uno con poca puede desmoronarse.



Por lo común, los morteros son de dos clases: mortero común, o sea una mezcla de cal y arena (la que se usa comúnmente para la construcción), y mortero hidráulico, que se emplea para construcciones que han de estar sumergidas en el agua o en condiciones de humedad constante. La cal que sirve para fabricar el mortero puede ser la llamada cal rica o la cal pobre; una y otra se han de someter a la calcinación previa, por la cual pierden el agua y el ácido carbónico que contienen. La arena que se emplea para mezclarla con la cal ha de ser muy fina, con objeto de formar una pasta finísima que se introduzca en los poros de los ladrillos. 

En resumen os doy otra fórmula más sencilla para formar el mortero básico: 1 parte de cemento, una parte de cal y 4 partes de arena bien mezcladas en agua hasta que la mezcla tome la forma que permita trabajarla bien con la paleta. 


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